miércoles, 6 de agosto de 2014

Cita de "Himnos a un Dios Desconocido", Sam Keen


A continuación me gustaría compartir un breve fragmento tomado del libro "Himnos a un Dios Desconocido" cuyo autor es Sam Keen:

Piense como individuo existente, con el corazón, la mente y el espíritu; no como un profesor o intelectual "objetivo"
Los filósofos existencialistas fueron mis primeros héroes del viaje por el territorio de la mente: Kierkegaard, Nietzsche, Distoievski, Camus, Sartre y Marcel. Ellos me dieron la clave de la naturaleza de una mente apasionada: hay que pensar como alguien, no como cualquiera o como nadie. Estoy encarnado en una situación histórica y geográfica específica, he nacido en una familia determinada y he sido informado por experiencias idiosincrásicas. Debo pensar como ese hombre singular que se debate con los problemas, dones y heridas que la vida le ha ofrecido.

N.B.: El subrayado no es parte de la cita, ha sido agregado por mi. La imagen y la cita que encabeza esta entrada son de Mario Benedetti.

lunes, 4 de agosto de 2014

Pensando como los locos

He tenido el hábito desde que tengo memoria de pensar, afirmación esta que en realidad no debería sorprender a nadie dado que, en principio, es una cotidiana acción que todos solemos hacer, sin embargo me refiero en esta oportunidad, a la acción de pensar no en abstracto, sino a la de pensarse.

Creo que se trata de un ejercicio de madurez, es un ejercicio sin duda imaginativo, que sin embargo implica la creación de las realidades en concreto, esto es, somos lo que pensamos, de allí que muchas culturas han dado importantes pasos, esto porque se han tomado la tarea de pensarse, pensarse en plural, en colectivo pero desde la mente individual.

Parto de la idea que cada individuo no es otra cosa que la expresión unitaria de conjuntos, que varían de manera casi tan diversas como los propios individuos, me trataré de explicar, un individuo es parte en general de una familia, un grupo de amigos, una tribu, una asociación laboral, un club de dominó, una escuela, un grupo de baile, una asociación de vecinos, un consejo comunal, una compañía, una institución, una pareja. Algunos conjunto son de naturaleza creativa positiva, otros no, pero todos, sin falta están conformados por individuos que piensan.

Lo que si es importante diferenciar es en la trascendencia de los pensamientos, dado que, cómo es natural, no es lo mismo pensar en términos de lo inmediato, lo que tiene que ver con la cotidianidad, aquello que apenas trasciende al entorno del conjunto, o grupo, donde se circunscribe lo pensado, llámese familia, trabajo, club, escuela, calle, es decir, aquello que de una u otra manera incluye a otros individuos con los cuales interactuamos, hecho que de plano ya nos hace seres políticos.

Ahora bien, qué ocurre con los niveles de pensamiento que trasciendes la interacción entre individuos, es decir, aquellos pensamientos que repercuten o pretenden repercutir, en mi junto a  los otros, con aquellos conjuntos de personas que por su cuantía, resultan incognoscibles, pero con quienes sin embargo compartimos, la calle, el lugar público, el municipio, el país, el continente, el planeta; qué del pensamiento que apunta a la identificación del nosotros, pero dentro de esta última escala.

Tal vez , lo mejor, en este caso sea partir del silencio, pero no solo el silencio de la voz, sino del pensamiento, es evidente que  pretender pensarnos como sociedades, mientras todos hablamos no posee ningún sentido, sobre todo porque por lo general, cuando las sociedades se han visto motivadas a pensarse lo hacen desde sentimientos de raíces negativas, coma la rabia y en ocasiones la desesperación, desde donde sólo podrá surgir reacción, simplemente opuesta , pero igual a la acción que la produjo.

Y qué tal si meditamos en conjunto primero, luego nos pensamos mejor, en tal sentido dejo esta idea al viento, con humildad y amor.




viernes, 1 de agosto de 2014

Sobre Salvajes

Siempre compartiré la poesía que copio a continuación, acto creativo de Gustavo Pereira, poeta Venezolano.
Creo que solo por razones cuyas raíces yacen en los egos individuales (que se hacen colectivos), nunca  hemos tomado la iniciativa de buscar consejo de nuestros sabios pueblos originarios, sobre asuntos relacionados con la vida pública, se que de hacerlo algún día, recibiremos luces invaluables, que pudieran ayudarnos a resolver parte de las grandes contradicciones del hombre en sociedad (las nuestras).
Sería sin duda un acto creativo maravilloso, pero solo si podemos desvestirnos de los almidonados egos, porque de lo contrario, nada pudiéramos preguntar y aun menos comprender  

    Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocío Chirïké-yeetakuú, que significa Saliva de las Estrellas;
     a las lágrimas Enú-parupué, que quiere decir Guarapo de los Ojos, 
y al corazón Yewán-enapué: Semilla del Vientre. 


          Los waraos del delta del Orinoco dicen Mejokoji (el sol del Pecho) para nombrar al alma.

           Para decir amigo dicen Ma-jokaraisa: Mi Otro Corazón.

             Y para decir olvidar dicen Emonikitane, que quiere decir Perdonar.

            Los muy tontos no saben lo que dicen;
              Para decir tierra dicen madre;
              Para decir madre dicen ternura;
              Para decir ternura dicen entrega;

              Tienen tal confusión de sentimientos
             que con toda razón
               las buenas gentes que somos
               les llamamos salvajes.

             Gustavo Pereira